Xiomara Acevedo es una joven colombiana que fundó Barranquilla+20 hace 9 años. La ciudad costera de Barranquilla, en Colombia, es el lugar donde desembocan en el mar Caribe las aguas del río Magdalena, la mayor cuenca hidrográfica del país, formando una ciénaga. Este rico estuario tiene manglares, aves migratorias y especies silvestres de una gran biodiversidad. Con una pasión que se refleja en sus ojos y su sonrisa, Xiomara me cuenta cómo desde pequeña ha sentido la vocación de proteger los humedales en esta región de la costa atlántica. 

Desgraciadamente, este importante ecosistema está amenazado por el desarrollo urbanístico y muy contaminado por las aguas del río Magdalena, que aportan los desechos de una gran parte del país. En un lugar donde convergen muchos intereses económicos y sociopolíticos, proteger estos manglares es un desafío tremendo que ha hecho que Xiomara y su equipo incluso teman por su vida. Xiomara ha observado cómo las autoridades locales y gubernamentales ignoraban la necesidad de una planificación urbana adecuada que incluya planes de evaluación ambiental robustos, planes económicos que tengan en cuenta aspectos ambientales y la eliminación y el tratamiento adecuados de las aguas residuales no solo en la ciudad sino en todo el país. A Xiomara le gustaría que existiera transparencia en los planes de desarrollo urbano y un diálogo abierto con las comunidades que viven en el humedal para garantizar un desarrollo justo y equitativo.

Realizando un auténtico esfuerzo comunitario y local, el equipo de Barranquilla+20 se ganó la confianza de los habitantes del manglar llamado Ciénaga del Mallorquín hablando con ellos para escuchar sus necesidades y dificultades. Esta ciénaga es un complejo de humedales que está conectado a la Ciénaga Grande de Santa Marta, clasificada como sitio Ramsar. Barranquilla+20 organizó programas educativos para niños y niñas y sus familias a fin de crear conciencia sobre la importancia de la ciénaga y empoderar a la comunidad, jornadas de limpieza para reducir la contaminación de la zona y días de plantación de mangles. Actualmente, Barranquilla+20 está brindando formación a futuros guardianes de los manglares y el océano en un proyecto llamado “Guardianes de Bocas de Ceniza”. Está formando a diez niños de la comunidad local de Bocas de Ceniza sobre el manglar, la importancia de las especies que allí habitan y la importancia de mantener esos ecosistemas sin contaminación.

Lo que Xiomara desea para los próximos 50 años de la Convención sobre los Humedales es que la Convención integre la igualdad intergeneracional en el centro de la protección de los humedales e inspire a las generaciones futuras para que estas valoren los humedales por su conexión socioecológica y cultural. La Convención ha sido innovadora desde sus inicios y debe seguir siéndolo en los próximos 50 años. Se necesitan más alianzas mundiales para conservar los humedales, que son uno de los ecosistemas más pertinentes para los seres humanos en un contexto de cambio climático.

Para saber más sobre la labor de Barranquilla+20, se recomienda ver estevideo o visitar u sitio web. Sigan a Xiomara y su labor en las redes sociales: Facebook, Instagram y Twitter

 

Story by María Elisa Sánchez