Mi nombre es Melvin Flores, soy un biólogo de Guatemala, embajador de la juventud de WWF Mesoamérica, y miembro del Global Youth Action Team (GYAT). Desde que tengo memoria siempre me he interesado por le cuidado del medio ambiente. Y cada una de las actividades en las que me he involucrado para promover la educación ambiental, me han llevado a donde estoy ahora. El GYAT es un grupo selecto de 12 jóvenes de distintas regiones geográficas, de entre 20 y 30 años que promueven la protección de la naturaleza, y la participación de la juventud en la toma de decisiones para el cuidado de nuestro planeta.

El GYAT ha funcionado como una plataforma para darle una voz a los jóvenes de un gran número de países, lo cual ha permitido conocer los distintos proyectos que desarrolla la juventud en todas partes del mundo para minimizar el impacto que tenemos los humanos en el medio ambiente, dando un ejemplo a todas las generaciones y dejarles un mejor planeta a las futuras.

En el GYAT consideramos que es sumamente relevante que la sociedad global se de cuenta de lo importantes que son los humedales para la salud de los ecosistemas, las miles de especies de animales, plantas y hongos que habitan en ellos, y para nuestra propia salud y bienestar. Debido a esto, en algunos de los talleres de educación ambiental del GYAT hemos resaltado el tema del cuidado de los humedales, y dado ejemplos de las acciones que hemos tomado cada uno en nuestros países para cuidar de estos ecosistemas.

Un claro ejemplo de la amplia biodiversidad que los humedales guardan son los anfibios y los reptiles, los cuales en su mayoría son indicadores de buena calidad de agua y del ecosistema en general. En el Refugio de Vida Silvestre Bocas del Polochic en el departamento de Izabal, es uno de los siete humedales RAMSAR presentes en Guatemala; y en él se pueden encontrar las ranas de cristal (Hyalinobatrachium viridissimum) e incluso sus huevos puestos en las hojas en las orillas de los ríos.

En algunos de los humedales de Guatemala también se pueden encontrar especies de serpientes semiarborícolas y diurnas como Leptophis ahaetulla.

La importancia de los humedales no solamente recae en preservar los ecosistemas, sino que también en mantener los servicios ecosistémicos que estos brindan, como los recursos hídricos, la retención y almacenamiento del agua, el ecoturismo, la recreación, su funcionamiento como esponjas o filtros que eliminan sustancias tóxicas de los cuerpos de agua, entre otros.

Es nuestro deber cuidar de los humedales, e informar a la sociedad global de la importancia de su cuidado. No podemos dejar que estos se sigan perdiendo, contaminando, desviando y destruyendo. Nuestro futuro y el de todas las especies que habitan en ellos dependen de las acciones que tomemos desde ya.